Amor constante más allá de la muerte
Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra, que me llevare el blanco día;
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso lisonjera;
mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria en donde ardía;
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa:
Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
médulas que han gloriosamente ardido,
su cuerpo dejarán, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido.
Polvo serán, mas polvo enamorado.
Francisco de Quevedo
hola Felix soy Abraham ¿cuantos puntos vale cada uno de los poemas?
ResponderEliminarHola Abraham. El de Quevedo vale 0,25 si lo recitas, y si no lo recitas te resta -0,25. Los otros dos valen 0,50 cada uno :D ÁNIMO!!!
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